viernes, 28 de septiembre de 2007

Educar y formar hombres

Uno se siente reconfortado de encontrar hombres cuyo pensamiento iluminan nuestras esperanzas y fortalecen nuestros espíritus para seguir luchando por el establecimiento de un mundo mejor, un mundo más solidario, más humano, más sabio.

El presente artículo fue escrito en homenaje al gran Maestro peruano Luis Jaime Cisneros (1), a propósito de un artículo suyo publicado en el Diario "La República" del domingo 23 de septiembre del 2007 (2), el cual vimos colocado en un papelógrafo de la Universidad Nacional de Educación “Enrique Guzmán y Valle” de Lima, Perú, y cuya lectura nos llamó tanto la atención que de puro entusiasmo, junto con el Dr. Luis Gutiérrez Celis, lo retiramos, le tomamos muchas fotocopias y comenzamos a distribuirlo febrilmente entre los profesores y estudiantes para que se conociera el pensamiento de uno de los educadores contemporáneos más preclaros que tiene el Perú.


El asombro del aprendizaje

El Maestro Luis Jaime Cisneros inicia su artículo haciendo alusión a esa experiencia luminosa de asombro que experimentan los estudiantes universitarios en el acto de aprender o alcanzar un saber, expresando: “únicamente nosotros reconocemos cómo se les ilumina el rostro cuando descubren el conocimiento. Hay que estar acostumbrados a escrutarlos y a medirles la impaciencia y la fe para advertir cómo asoma la alegría del saber o cuándo les inquieta la urgencia”. Por nuestra parte, no podemos dejar de pensar a su vez en aquella reflexión que hiciera el gran filósofo francés Gastón Bachelard respecto a la misma experiencia, al decir: “¿mediante qué luz se reconoce primero el valor de las síntesis súbitas?, por una claridad indecible que proporciona a nuestra razón seguridad y felicidad, esa felicidad intelectual es la primera marca del progreso” (3). De manera que, nuestra educación debe procurar que todos vivamos esa experiencia emocionante de descubrir, de aprender, de comprender una idea, de realizar una razón, de alcanzar el saber, de asombrarse.

La universidad como modus vivendi

Como bien da entender el Maestro Luis Jaime Cisneros, la universidad no es solamente una institución, la universidad es un acto de universalidad de la conciencia, una experiencia cultural, una vivencia, una confluencia de conceptos y corrientes de pensamiento que dan vida a la comunidad universitaria, animados por una dialéctica de la diversidad y la tolerancia basada en los más altos principios. La universidad es una forma de vida incluyente, universal, universitas, universalis. En ese sentido, nos sentimos profundamente identificados con sus palabras. Ciertamente requerimos educar con criterios universales, con métodos de síntesis y enfoques interdisciplinarios, abordando el saber sin limitaciones de ninguna clase, recogiendo de esta manera la propuesta que hiciera el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, hace ya más de medio siglo, respecto a la ciencia: “por ciencia se entiende el sentido ilimitado del Saber”. ( 4)


El anhelo de saber, el querer saber

Otro de los aspectos que nos reconfortó muchísimo en su artículo fue el referido al querer saber, incluso, como él dice, a esa necesidad y angustia de saber. Al respecto, recordamos con profundo respeto las palabras del filósofo y escritor David Ferriz Olivares, autor del libro: “Por el Sendero del Saber”, quien asumía plenamente aquella respuesta de Ben Ezrá (5) cuando le preguntaron ¿Cómo es que tu sabiduría aumenta día a día?. Ben Ezrá respondió: “con saber que yo sé muy poco”. Ciertamente, despertar ese anhelo de saber entre los estudiantes es de lo más importante, pero no es solamente entre los estudiantes que ello debe suceder, hay necesidad de recuperar el asombro del propio maestro en el acto educativo. Recuperar ese encuentro de “autenticidad pedagógica en el cual tanto maestros como estudiantes concurran de mutuo propio en el libre ejercicio de su aprendizaje, formando así una comunidad de estudio, de investigación y de vivencia”(6), absorbiéndose enteramente en la investigación científica, artística, filosófica y didáctica con todas la fuerzas de la vida. (7)

Hay necesidad de devolverle a las universidades el sentido intrínseco que tenían las casas del Saber en el mundo antiguo, los Liceos o Escuelas de Síntesis del Saber en la época de Aristóteles o las grandes Escuelas de Sabiduría de la antigüedad, pero adaptadas a nuestros tiempos.

Estamos en medio de un mundo que ha privilegiado el sentido material de nuestras vidas, haciendo de todo elemento tangible o intangible un objeto de mercadeo. Necesitamos buscar el Saber por el Saber mismo, no para alcanzar un título profesional sino para ejercer sabiamente una profesión, no para competir sino para cooperar, no para ganar dinero sino para brindar un servicio a los demás, no para ostentar un grado académico sino para saber, para comprender, para discernir, para obrar, vivir y convivir más sabiamente, en armonía con el medio ambiente.


El mundo del espíritu

Hay una idea constante en las palabras del Maestro Luis Jaime Cisneros y que parece preocuparle con toda justificación, el espíritu, el mundo del espíritu, el espíritu del estudiante, el espíritu demasiado pragmático del mundo contemporáneo en contraposición al espíritu griego orientado a la búsqueda de las esencias. De hecho, compartimos con él la preocupación por la formación del espíritu humano y afirmamos también que no hay educación si descuidamos el mundo del espíritu. Permítannos solamente agregar que el espíritu del ser humano actual está escindido, separado, y esa falta de visión integral de la vida ha menoscabado su vitalidad y su acción. Hay necesidad de educar para una visión integral de la vida, necesitamos una visión de síntesis cultural que todo hombre culto debe poseer. El ciudadano de hoy parece haberse extraviado en los vericuetos del conocimiento y sus aplicaciones empíricas, utilitarias, instrumentales y tecnológicas. Urge que la educación actual integre con el mismo valor la ciencia, la tecnología, el arte, la filosofía y la didáctica en todas las áreas y en todos los niveles educativos y culturales, sabiendo que hacer ciencia es abordar sin limitaciones el conocimiento objetivo de las cosas, que filosofar es asumir una actitud existencial frente a la vida y que todos somos sujetos de filosofía, que la creación artística es una urgencia del espíritu humano que desea expresarse y que la didáctica es indispensable para la comprensión de los individuos y de los pueblos.

Enseñar lo que significa la vida

Saludamos sus palabras llenas de esperanzas, ya que no solo estamos de acuerdo, sino que, asumimos completamente su mensaje en el sentido en que “la educación debe enseñar qué significa la vida”, señalando modestamente por nuestra parte, que esa enseñanza debe hacer de la vida misma el fin y el medio didáctico, una experiencia cultural significativa e inmersa en las preocupaciones, anhelos y necesidades de estudiantes y maestros. Todo acto educativo debe respetar y cultivar la vida, todo acto educativo debe constituirse en una entrega vital e incansable de maestro a discípulo, como un testimonio vital, como un acto de existencia al servicio de los demás, como una filosofía viviente que asume una manera de ser (no solo de conocer) frente a la dura realidad, una experiencia que comprometa profundamente la propia psicología y la trascienda constantemente hacia nuevos estados concienciales y existenciales en un proceso de auténtico desarrollo humano al servicio de los demás.


Ciudadanos del mundo

Saludamos entusiastamente su expresión “la escuela debe preparar ciudadanos urbi et orbi, para la ciudad y para el mundo”. Aspiramos precisamente a la formación de seres universales, de ciudadanos del mundo, con un alto sentido de integración cultural, recogemos los anhelos de grandes pensadores, filósofos, historiadores, educadores, científicos, poetas y artistas de talla nacional y mundial que plantearon una ciudadanía universal. Ser ciudadanos del mundo implica tener la mente abierta a todas las direcciones del pensamiento, a todas las culturas, a todas las fuentes de sabiduría humana, haciendo una síntesis cultural que transforme nuestra visión a veces demasiado localista en una visión universal sin necesidad de abandonar nuestras propias identidades culturales. Es tiempo que tengamos una visión global de la cultura, de la vida y de la naturaleza y quizá siguiendo dicho camino podamos algún día realizar aquella epistemología de la vida que planteaba el Dr. Serge Raynaud de la Ferriere. Necesitamos efectivamente como bien señala el Maestro Cisneros, soldados de la paz, de la cultura y de la humanidad.

Educar y formar hombres

Una de las ideas centrales de su breve y sustanciosa exposición es la educación para la democracia, para la verdad, la justicia y la solidaridad y que aparece sustentada al final de su artículo y que citamos textualmente por la riqueza de su expresión y la grandeza de espíritu con el cual fue escrita: “…si queremos educar para la democracia debemos educar para la verdad y para la justicia, para el saber y para la solidaridad. Eso exige educar hombres, personas. Educarlos y formarlos para vivir entre los hombres y para compartir con ellos preocupaciones y anhelos, desde puntos de vista distintos, ya veces contrarios. Formar hombres que aprendan a reflexionar y a discrepar, que aprendan a descubrir las virtudes del consenso. Eso solo se consigue privilegiando la formación de espíritus críticos en libertad.”. No sería necesario agregar nada a sus palabras sino fuera para destacar sus propias ideas, su insistencia en la formación de seres humanos con distintos puntos de vista y sin embargo dispuestos a encontrar consensos. Abandonar la intención de imponer determinadas ideas por la actitud pedagógica de exponerlas, explicarlas, sustentarlas, aceptando con naturalidad el que sean acogidas o ignoradas, estar dispuesto a aprender de todo y de todos, abandonar el espíritu dogmático o escéptico, abrir pistas sinápticas de ida y vuelta en nuestras mentes, escuchar con atención, hablar con honestidad, saber reconocer lo que sabemos y lo que no sabemos.

Agradecemos profundamente al Maestro Cisneros por estimularnos y reconfortarnos en esta difícil tarea de educación y reeducación del hombre.

NOTAS

(1) El Dr. Luis Jaime Cisneros es filólogo y doctor en letras, profesor universitario y miembro de la Academia Peruana de la Lengua.
(2) Se puede ver el artículo completo en:
(3) Ferriz Olivares David, Yo Realicé a Dios a Través de las Matemáticas, p. 60
(4) Raynaud de la Ferriére, Serge Yug Yoga Yoghismo, p.75
(5) Destacado intelectual judío que nació en el año 1092, en la actual provincia de Navarra, España.
(6) Ferriz Olivares, David. Teoría Científica de la Cosmobiología, p. 120
(7)Ferriz Olivares David, Yo Realicé a Dios a Través de las Matemáticas, p. 59

lunes, 24 de septiembre de 2007

Filosofar


"Filosofar es trascender (…) Filosofar no es de ninguna manera enseñar o aprender una doctrina sino asumir una manera de ser, hacer un acto de Fe, y diciéndolo todo, ser: existencia. La filosofía es por excelencia el acto de la existencia." (1)



Asumir una manera de ser

Durante mucho tiempo pensamos que la filosofía era el estudio de las distintas corrientes de pensamiento, incluso el discurrir reflexivo y meditativo acerca de las cosas, de las ideas, de la vida en general. Aprendimos que el filósofo era el amigo de la sabiduría y como occidentales consideramos quizá demasiado pretenciosamente que la filosofía se inició en Grecia con el pensamiento de Tales, Anaximandro, Anaxímedes, Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles, etc., y nos imaginamos a estos sabios profundamente pensadores y discursivos.

K. Jaspers y el Dr. Serge Raynaud de la Ferriére se encargaron, en lo que a mi respecta, de romper con esa concepción, definiendo la filosofía como el ACTO DE LA EXISTENCIA. El primero señala que filosofar es asumir una manera de ser y el segundo conceptúa junto a Heidegguer y otros pensadores, que filosofar es trascender, que la filosofía no está en la cima del conocimiento y que la filosofía no nació en Grecia como pensamos corrientemente.

“La filosofía toma su forma en el mundo, después de algunos años, pero no hay que creer que ésta se sitúa en el mismo plano que las ciencias o en la cima del conocimiento! Filosofar es trascender.” (2)

Serge Raynaud de la Ferriere rectifica esa visión académica occidental aún vigente que considera a la filosofía en la cima del conocimiento, lo cual constituiría un error, ya que el filosofar siendo el acto de la existencia no sobreviene después del conocimiento, sino está permanentemente presente a lo largo de nuestra vida, cuestionando nuestro ser y propiciando nuestra existencia, nuestra trascendencia, independientemente del área profesional que hayamos elegido e incluso del nivel de instrucción que poseamos.

“K. Jaspers dice: "cuando busco el objeto mismo estoy en la ciencia, pero yo filosofo cuando a través de él dirijo mi mirada hacia el ser (filosofía 1-139). Filosofar no es de ninguna manera enseñar o aprender una doctrina sino asumir una manera de ser, hacer un acto de Fe, y diciéndolo todo, ser: existencia. La filosofía es por excelencia el acto de la existencia. Partiendo de aquí, se manifiestan los trazos esenciales que la distinguen de la ciencia. En principio, la filosofía no sabría limitarse al conocimiento objetivo; mientras que por la ciencia, la conciencia en general no mantiene con el objeto, reducido a una esquema inteligible, sino una relación impersonal y sin calor; el sujeto concreto que es la existencia, quiere con el objeto una relación más íntima: éste viene a ser: signo, "lenguaje", testigo del ser como lo es para los poetas y los místicos. "Entonces el mundo no es solamente el mundo presente, empíricamente consistente, independiente, útil; es también lo que yo amo, lo que odio, lo que yo animo más allá de toda finalidad práctica". (3)La facultad del ser humano de situar un mundo fuera de él, de “traspasarse” el mismo y de “com-prender” (en el sentido etimológico) este mundo, es lo que Heidegger llama “TRASCENDENCIA”. (4)
En consecuencia, filosofar es ir más allá de sí mismo, expresarse, desplegarse, extenderse, traspasarse, asumir un modo de vida cada vez más cultivado, un acto de existencia que compromete la totalidad del Ser e incluye todas las cosas que le rodea.

Más allá del pensar

Por otro lado, la filosofía no es solamente una manera de pensar o discernir de manera cultivada; por más coherente que resulte nuestro pensamiento no significa que estemos filosofando, por más reflexivos que seamos y por más claros que seamos en el discurrir del pensamiento, no estaríamos filosofando verdaderamente, sino solamente pensando y en el mejor de los casos pensando filosóficamente, pero no filosofando verdaderamente. Sobre este punto, recordamos aquella observación que el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière realiza a la famosa expresión “Cogito Ergo Sum” (pienso luego existo) de René Descartes, comentando la siguiente idea:

“De toda su disertación sobre este punto en el “Discurso del Método” yo me aparto simplemente en el sentido de que el hecho de PENSAR no incluye estrictamente que existamos, sino solamente que existimos en el mundo del PENSAMIENTO!...Kant…insiste en el hecho de que al percibir nosotros los objetos materiales podemos solamente conocer sus apariencias, y que la naturaleza de nuestra concepción del mundo físico es casi enteramente determinada por la naturaleza de nuestro pensamiento. Es también el mismo comentario que yo hice al postulado planteado por Descartes: “pienso luego existo”, al que yo respondo: sí, “yo existo”, pero “soy en pensamiento solamente”; nada me prueba que existo en realidad!... (5)
La existencia, desde la perspectiva del Dr. S. R. de la Ferriere no puede por tanto reducirse al pensamiento, la existencia va más allá del discurrir del pensamiento, implica una trascendencia y esa trascendencia de sí es la expresión filosófica más auténtica, el acto de existencia

Acto de existencia

Acerca de la existencia, recojamos algunos textos del propio Dr. Serge Raynaud de la Ferriere, a fin de comprender con mayor exactitud su pensamiento al respecto:

"Si queremos vivir con el propósito de perfeccionarnos y prepararnos a existir verdaderamente, se hace necesario a todo trance un código, una doctrina, e indudablemente el mundo necesita ser orientado hacia una mejor comprensión de las relaciones de los unos con los otros."(6)

“…existir en un mundo sin limites que nos hará verdaderamente VIVIR, es decir, ya no simplemente adherirnos a este mecanismo funcional orgánico, sino existir de hecho en el principio VIDA. (7)

No insisto más sobre la calidad de existencia (del latín EX – sistere), es decir, fuera del ser manifestado y físico. El existir comienza cuando la vida termina. No entiendo terminar debido a la muerte (desintegración del organismo), pues se puede existir en esta vida material en tanto que se cesa de vivir simplemente (mejor dicho de vegetar) y se comienza a realizar la existencia eternal (hay que nacer de nuevo).

Estamos en este caso en presencia de la palabra sánscrita SAT (existencia) que es una palabra para designar las verdaderas cualidades, aquellas que son santas (aunque debería emplear en esta ocasión la palabra: sagrada, o más bien, sacra). En la triología hindú (Sat-Chit- Ananda) ella puede estar en paralelismo con el Dios Creador (El Dios Padre) de la teología cristiana, con El Aquil de la doctrina musulmana, el Tem de los egipcios. Es el SER (el opuesto de Asat).

Es de Asat que Sat ha nacido! Pues de la Nada ha emanado el Ser, de la No-existencia ha provenido la Existencia y todo el principio Yoga reside en el retorno a este estado primigenio, es decir, que debemos retornar a No existir!. En esta forma, toda la doctrina reposa sobre un trabajo no solamente sin recompensa sino aún sin meta verdadera como generalmente la entendemos, sin objetivo final, sin nada que contemplar, sin un paraíso agradable, sin una divinidad a nuestro gusto, Nada, el estado de Nada, la No-manifestación de la cual hemos sido manifestados y hacia la cual retornamos al estado inmutable. De hecho hay que decirlo bien, no hay que propiamente que hablar de creación, de vida, de muerte, de reencarnación, de reintegración, pues todo eso es actividad mental, es por nuestra propia subjetividad, es el trabajo psíquico que proporciona alegrías, penas, aspiraciones, decepciones, luchas, reposo, etc… SAT permanece impertubable: el ES.” (8)

Trascender la vida, pasar a la existencia y finalmente trascender la misma existencia (ASAT), hasta fundirse en la No manifestación, Ser la No Manifestación misma, realizar el absoluto, la máxima aspiración en la Yoga y la Qabalah.

Patria del Alma

Por último, señalemos que la filosofía desde el punto de vista platónico era considerada como patria del alma, sin embargo, hay que tomar en cuenta que Platón hablaba del alma como equivalente al espíritu. Al respecto, existe un pasaje muy revelador en una obra traducida por F. Ruffiere en 1956, en donde encontramos una exégesis del episodio de Ulises y Calipso.

F. Fuffiere (en “Los Mitos de Homero y el Pensamiento Griego, 1956, pag. 460) hace así la traducción: “La alegoría hace de Calipso nuestro cuerpo que esconde y encierra como una concha la perla del alma: esa ninfa retenía en efecto el sabio Ulises; de la misma manera como el hombre es prisionero en la carne…Así Ulises tuvo pena de quitar Calipso, tanto él estaba naturalmente atado a la vida. Pero por el intermedio de Hermes…es decir de la Razón, Ulises regresó a su patria filosófica tan deseada, es decir, el mundo inteligible (verdadera patria del alma a los ojos de los Platónicos). Asimismo, él ha encontrado de nuevo Penélope – la Filosofía - después de haber sido desligado y desembarazado de esa Calipso “.(9)

Ulises vive esa odisea que probablemente experimenta el hombre después de haberse alejado de las cumbres culturales más elevadas, alcanzadas en determinadas etapas de su vida y de su devenir histórico. Patria del alma, estadio de vida trascendente enraizada en el cultivo de las más sutiles facultades del ser humano y a cuyo reino anhelamos retornar conciencial y existencialmente con la ayuda de la razón (Hermes). Itaca querida, itaca universal, Itaca de luz.

NOTAS.
(1) Serge Raynaud de la Ferriere Propósitos Psicológicos Vol. I p.147
(2) Ibid. p.147 (Filosofía de K. Jaspers 1-82, 3 vol. Springer, Berlín).
(3) Ibid. p.147
(4) S.R. de la Ferriere, ob. Cit. p. 147-148.
(5) S.R. de la Ferriere, Yug Yoga Yoghismo 130
(6) Ibid. p. 536
(7) Ibid. p. 538
(8) Ibid. p.551
(9) Dr.Serge Raynaud de la Ferriére, Propósitos Psicológicos Tomo XXV, p. 46



viernes, 7 de septiembre de 2007

La aguadora (Serge Raynaud de la Ferrière)


"...encontramos por fin en nuestra época el verdadero sentido del simbolismo, los símbolos estuvieron siempre de moda y fueron ciertamente, una de las primeras expresiones humanas, pero mientras que en un largo período de materialismo positivista la idea simbólica fue ignorada, ahora creamos una nueva psicología basada, sin duda, en los principios de los símbolos antiguos, pero con una comprensión propia de la Nueva Era.” PP I/44

“El poder del simbolismo constituye ahora una modalidad tal como antes la finalidad de las referencias de lo sentido constituyó la modalidad para una época concluida”. PP I/45.

“El hecho más sorprendente, a propósito de la incoherencia de la razón humana, es aceptar por una parte ciertos símbolos como científicos (los convencionalismos matemáticos por ejemplo) y por otra parte rechazar inmediatamente todos los razonamientos sobre el simbolismo. Este escepticismo es, por si mismo, una prueba de espíritu anticientífico. PP I/47

“..la aceptación de los símbolos no debe limitarse al grafismo, sino enfocarse al perfecto entendimiento de su relación con otros símbolos y ello implica una coordinación de conocimiento que debe desplegarse en un canon de síntesis…” PP I/47

“…acostumbrarse a una expresión de síntesis y de símbolos es realizar un conjunto de enseñanza”. PP I/48-49
Dr. Serge Raynaud de la Ferrière

La Aguadora

Entre las muchas pinturas del Maestre Serge Raynaud de la Ferrière, calificado como incomparable pintor por Clairette Duda Directora del Museo Renoir de Niza, Francia, 1981, elegimos una que a nuestro juicio constituye una obra plena de simbolismo, a pesar de su sencillez de trazos. Nos referimos a la pintura titulada “La Aguadora”, en la que según el Dr. David Ferriz Olivares existe una transmisión especial muy esotérica de revelación (1), y que por nuestra parte intentaremos entreabrir someramente a manera de prolegómenos de simbolismo.

“La aguadora” fue pintado por el Maestre Serge Raynaud de la Ferrière aproximadamente durante su estadía en Australia (1950-1952), se trata de un dibujo a carboncillo con trazos fuertes, precisos e impresionablemente ágiles y magistrales, todo el conjunto presenta cierto aire noble, no solamente por el porte erguido de la aguadora sino por el turbante de origen oriental que culmina en un gran broche en la parte alta de la frente, dándole a la figura una personalidad aristocrática.

El autor resalta la presencia del agua, no solamente por los bucles dibujados al interior del cántaro, sino también por el gran tamaño que éste tiene en proporción a la figura, siendo interesante que dicho cántaro, a diferencia del símbolo central del emblema de la Cruz del Aquarius, tiene una forma predominantemente ancha.

Se trata de una figura femenina, lo cual es muy diciente, ya que la idea subyacente podría extenderse a una tradición, una institución, una matriz, una misión, una casa, una reserva o una vía, pero también, a una línea de enseñanza.

Vemos que no aparece el rostro, o no parece importar, sin embargo, lejos de significar algún misterio denota impersonalidad. De igual modo, por el tipo del dibujo, no existe un paisaje de fondo que la contraste o contextualice, lo cual refuerza el carácter simbólico y universal de su presencia, que no distingue diferencias, como en el bhumi de la desaparición de las formas visibles (3), sintetizada en aquella frase tan reveladora del gran escritor argentino Jorge Luis Borges, después de haber quedado ciego: “mis amigos ya no tienen rostro y mis libros ya no tienen letras”.

La figura no está reposada sino en movimiento, y parece venir hacia nuestro encuentro, caminando, evolucionando, cruzando los senderos del hombre, desde las fuentes más lejanas, trayendo consigo el líquido benefactor que alimenta, que da vida. Desligada de los condicionamientos materiales que parece sugerirse en la presencia implícita de los pies que están cubiertos.

A diferencia de la aguadora del gran pintor Francisco de Goya, en que se representa a una mujer del pueblo en actitud bonachona y laboral, o la aspiración mística y simultáneamente sensual del estudio de la aguadora del destacado pintor francés Camille Jacob Pizarro, esta obra revela dentro de su sencillez de trazos una actitud aristocrática, un mensaje en movimiento, una elaboración constante, un desplazamiento ágil, ligero y elegante; una misión encomendada, transportando el agua hacia una humanidad necesitada de las primeras lecciones para la construcción de una nueva edad.

NOTAS
(1) Ferriz Olivares, David. Prólogo a “El Arte en la Nueva Era” del Dr. Serge Raynaud de la Ferriére, p. 26 Edit. Diana.
(2) Aun cuando las mujeres de algunas comunidades nativas del continente americano suelen presentar también esta forma de vestir.
(3) Bhumi: Estado de conciencia y existencia.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Recuerdos de Eternidad



“Mi querido amigo, vos habláis como un hombre a quien esas cosas son familiares. El recuerdo comienza a gestar en vos. Sócrates se regozaría de escuchar despertarse la lejana anamnesa (evocación socrática del recuerdo de eternidad)"
Dr. S.Raynaud de la Ferrière PP XXXII/32




Recuerdos de Eternidad (*)

Te busqué por ríos y mares, por bosques y desiertos, por punas y valles, y no logré encontrarte.

Te busqué en la luz del día y en la oscuridad de la noche, y no logré encontrarte.

Te busqué en el ruido de las ciudades y en la soledad de las montañas, y no logre encontrarte.

Te busqué en el mensaje de los profetas, en el pensamiento de los filósofos, en las frases y las palabras, y no logré encontrarte.

Te busqué en los colores y en las formas, en los números y los símbolos, en la fe y en el conocimiento, y no logré encontrarte.

Te busqué a través de cada minuto de tiempo, de cada átomo de espacio, en sueños y vigilias, y no logré encontrarte.

Te busqué en el poder de la riqueza y en la miseria de la pobreza, y no logré encontrarte.

Te busqué en los sentimientos y las emociones, en lo besos y las caricias, en la actividad y en el reposo, en los hechos y en los principios, y no logré encontrarte.

Te busqué en la sonrisa de un niño, en el amor de una madre y en los ojos de un anciano, y no logré encontrarte.

Te busqué por todas partes, y no logré encontrarte.

Hasta que al fin, cansado de buscar, me recosté a la sombra de un árbol, y pude ver en el silencio de aquel atardecer lejano, que estabas aquí, detrás de mis palabras y mis pensamientos.


(*) Extraído del Libro “Búsquedas de Verdad y Lejanía” p. 10-12 , N. Huamán N., Cusco 1990.

martes, 21 de agosto de 2007

Acto epistemológico y realización espiritual

Es posible que el siguiente artículo resulte ininteligible para unos y superficial para otros, habida cuenta que abordaremos un tema de gran complejidad filosófica como es la epistemología, cuyos principios y métodos no podrían ser abordados suficientemente en un artículo tan corto como éste; no obstante, nos anima un espíritu didáctico y aún cuando sabemos que no agotaremos ningún concepto, esbozaremos al menos los significados básicos de epistemología y de acto epistemológico, asociándolos a la comprensión y a la realización espiritual.

Epistemología

Revisemos rápidamente el concepto de epistemología de acuerdo a Francois Guery, investigador francés – citado por el Dr. David Ferriz Olivares – quien expresa:

“…aunque la palabra epistemología es usada a la manera inglesa muy a menudo en el sentido genérico de teoría del conocimiento o gnoseología, tomada en sentido más amplio (filosófico), y no solo científico…se entiende por “epistemología” la disciplina que tiene por objeto estudiar cómo se forman y se transforman los conceptos científicos, cómo se intercambian, de una ciencia a otra, cómo se constituye el campo de una ciencia, según qué reglas se reorganizan dichos conceptos a través de mutaciones sucesivas, y cómo, referida a sus propias reglas, una práctica científica se vuelve consciente de su método.(1)


El objeto de estudio de la epistemología son los conceptos científicos, y es evidente que los conceptos evolucionan de acuerdo a contextos históricos, culturales y científicos determinados.

Estudiar cómo se forman y se transforman dichos conceptos equivale a tener una visión ecológica de los mismos, ya que el pensamiento no deja de ser una estructura viva que experimenta transformaciones y mutaciones a lo largo del tiempo.

Acto epistemológico
Sin embargo, no es en la epistemología en la que nos detendremos en esta breve exposición, sino en el acto epistemológico, es decir, en aquel fenómeno conceptual por el cual una ciencia toma conciencia de sí, de sus métodos y sus procesos, a partir de una nueva visión y contexto científico, generando un salto epistemológico cualitativo fundamental, un poco a la manera de las revoluciones científicas enunciadas por Thomas Kuhn, es decir, el cambio de paradigmas científicos a través de rupturas o discontinuidades epistemológicas.

De acuerdo a Gastón Bachelard, el acto epistemológico es el “concepto filosófico que expresa el hecho de la instauración de un nuevo lenguaje y un nuevo mundo de fenómenos transformados en objetos de investigación, que sin antecedentes previos ni precursores se contraponen al lenguaje y tipo de investigación vigentes en un momento dado, creándose una situación conflictiva entre lo nuevo y lo que es actual en la ciencia en cuestión; actualidad científica que se configuraría en obstáculo epistemológico frente al primero”. (2)

Los cambios ocurridos en todas las ciencias durante el siglo XX, especialmente durante la segunda parte del mismo y los primeros años del presente siglo, confirman que venimos experimentando actos epistemológicos de gran trascendencia. Los "conceptos fundamentales" de cada una de las ciencias experimentan profundas transformaciones, que conllevan a su vez a procesos de reconstrucción y replanteamiento sobre nuevas bases conceptuales.

Para algunos estudiosos de la Epistemología como Luis Aguilera García, el acto epistemológico es “una nueva síntesis creadora del genio científico que revoluciona el desarrollo de una ciencia”.(3)

En palabras de Francois Guéry - citado por el Dr. David Ferriz Olivares, "el fenómeno fundamental de la vida de las ciencias, será el acto epistemológico.(4), a lo cual el propio Dr. David Ferriz Olivares agrega “el acto epistemológico representa en la Nueva Era la comprensión de la ciencia”.(5).

¿Somos conscientes, por ejemplo, de los profundos cambios que experimentaron las ciencias biológicas durante los últimos años?.

No necesitamos ser científicos para examinar con cierta generalidad, algunas de las más vitales transformaciones conceptuales ocurridas durante los últimos años en el campo de la biofísica, la bioquímica, las aplicaciones biotecnológicas, así como en la transformación de la energía y la enorme capacidad de regulación que tienen los genes, sin hablar de la complejidad de su estructura y la gran cantidad de información que transportan a través de sus procesos vitales, que constituyen verdaderos retos de investigación para los científicos, y que sin lugar a dudas nos harían exclamar, junto a muchos investigadores, de que estamos frente a una verdadera transformación conceptual de la biología, la física, la química y otras ciencias, que en conjunto marcan el surgimiento de una nueva era de conceptos científicos y filosóficos.

Obstáculo epistemológico
Pero nada es fácil, los actos epistemológicos surgen en medio de un entorno conceptual que ofrece una fuerte resistencia, se trata de conceptos establecidos en el entorno científico y en los propios investigadores que poseen conceptos y paradigmas establecidos. A tales conceptos se les denomina como obstáculos epistemológicos, a los cuales Canguilheim – citado por Aguilera García - identifica como: “ciertas ideas, orientaciones o contenidos de conocimientos que son factor de estancamiento o regresión en el desarrollo de una ciencia, por ejemplo: opiniones, errores, problemas mal formulados, respuestas precipitadas, ideas supervaloradas, prejuicios, etc."(6 )

Schuster afirma: “mientras que los obstáculos epistemológicos impiden el progreso científico mediante la inercia de viejas ideas, la noción de acto epistemológico corresponde a los saltos del genio científico, que introducen impulsos inesperados en el curso del desarrollo de la ciencia”. (7)

Por otro lado, para Bachelard la ciencia se desarrolla mediante una serie de rupturas epistemológicas (recordemos a Kuhn: La estructura de las revoluciones científicas en 1962), que hacen imposible mirar su historia como una acumulación lineal de verdades dentro de un marco conceptual singular. “(8)

Ello es corroborado por el Dr. David Ferriz Olivares cuando señala que “…la verdadera realidad en materia de conocimiento, es el acto epistemológico, que actúa siempre sobre el producto de algo anterior, que, al término de su trabajo de eliminación, ha producido una forma nueva.” (9)

Hay que tomar en cuenta que esa nueva forma del conocimiento implica no solamente un punto de inflexión de la ciencia sino una reestructuración y una recreación de los conceptos científicos vigentes.

Comprensión epistemológica como realización espiritual
La historia de la ciencia es una constante mutación de conceptos, guiados por una búsqueda permanente de sus principios.

“Así son más bien los progresos del espíritu y el conocimiento del mundo los que hallan su definición y su noción misma a través del desarrollo del pensamiento científico” (10)

“¿Qué resulta ser la realización espiritual?. Entre otras cosas como dijera Bachelard “la suma de las ideas verificadas”, es la verificación del científico lo real, y hay que ver en ello una auténtica definición Bachelardiana: “nunca es lo que se podría creer”, es “siempre lo que se habría debido pensar”, propio de una era de Saber y no del simple creer como fue la anterior que ya pasó. (11).

Tal concepto de realización espiritual es sumamente importante para la comprensión de la espiritualidad en esta nueva era, en que ciencia y religión se asisten mutuamente.

El propio Dr. David Ferriz olivares hace notar que “la comprensión tiene un eje dinámico, que es un impulso espiritual, un impulso vital. – y añade - La mecánica einsteniana agrega algo a la comprensión de los conceptos newtonianos. La mecánica brogliana agrega algo a la comprensión de los conceptos puramente ópticos. La física nueva determina una síntesis entre los dos últimos grupos de conceptos que desarrolla y acaba la epistemología cartesiana (…), se puede examinar esta revolución como dice Guery, por ejemplo en la geometría, no sólo por sí misma sino por la concepción del espacio físico que le era ajena; en los dominios de la química, la física, la astronomía y la óptica, dominios reelaborados por el atomismo moderno y donde nacieron la mecánica relativista, la mecánica cuántica y la mecánica ondulatoria.“(12)

“Lo afectado en esta nueva era del saber es también todo el realismo físico, así como quedan modificadas las relaciones entre realidad material y el pensamiento abstracto, en espera de sacar de ahí explícitamente la adecuada lección filosófica. Experiencia y formalización van a situarse de modo fundamentalmente nuevo la una respecto a la otra. En torno a este punto, el simple hecho de que la teoría de la relatividad no haya surgido de una reflexión directa sobre la objetividad del mundo, es algo característico”. (13)

Una nueva dimensión de la espiritualidad y la comprensión de lo sagrado con base en la epistemología
Es interesante observar que en 1950, el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, presidente de la Federación Internacional de Sociedades Científicas con sede en Paris, Francia, expresaba que “Dios en su esencia infinita escapa naturalmente al análisis, pero sus diferentes manifestaciones sí pueden ser analizadas con el objeto de conducir al espíritu a una mejor comprensión de las cosas sagradas, para lo cual se hace necesario enfocarlas a base de una epistemología de la vida. Sin embargo, debemos contentarnos por ahora con prolegómenos de realización espiritual” (14)

El 1958 ratificaba la trascendencia de la epistemología en la investigación científica señalando que: “Toda búsqueda experimental orientada sobre la retaguardia metafísica sería destinada a un fracaso certero, si un principio epistemológico (principio superior de inteligibilidad no le sirviera de piloto” (15)

Es evidente la preeminencia que el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière da a la epistemología, haciendo descansar en ella, no solo la comprensión de la ciencia, sino la comprensión de las cosas sagradas y de los conceptos que rigen la espiritualidad del ser humano en una nueva era.

Su exegeta y discípulo predilecto, Dr. David Ferriz Olivares, se detiene de manera particular en cada uno de los conceptos y términos vertidos por el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière respecto a la necesidad de la epistemología; citaremos solamente algunos párrafos:

“Expliquemos esta importante enseñanza, Dice: “Sin embargo, debemos contentarnos por ahora con prolegómenos de realización espiritual”, es decir, por ahora (o sea, mientras no se aplique la epistemología en el análisis de las manifestaciones de Dios) y El agregó “…con prolegómenos” (o sea, inicios) y El termina la frase: “…de realización espiritual”.

"Cuánto énfasis sabio en la afirmación de que la epistemología es una necesidad en la nueva edad para la realización espiritual y que de otra manera habría que contentarse nada más con los inicios de dicha realización espiritual.” (16)

Por lo tanto, “Hay una nueva dimensión de la espiritualidad del hombre en la Nueva Edad diferente a la Era anterior, nuevas formas y fuentes del reconocimiento divino a base de una comprensión o percepción que no han de ser en una fe sin conocimiento sino en el basamento para una comprensión directa, tomando en cuenta que la comprensión implica la percepción unida al entendimiento.” (17)

“Un hecho fundamental será el acto epistemológico, es decir, el estudio de los varios factores, hacia el pasado o en el presente, o bien, hacia el futuro, en una visión de análisis de los más importantes y significativos hechos y cumplimientos, para la comprensión de los cosas divinas y de las realizaciones de valor profético y trascendental” (18)


Para concluir, señalemos una cita por demás interesante y reveladora del Pensamiento del Dr. David Ferriz Olivares, cuando afirma que el “El estudio del Retiro del Maestre, este libro mismo - refiriéndose al libro “El Retiro del Maestre - es un acto epistemológico” y agrega diciendo, “Como lo es también el reajustamiento de su obra, la G.F.U., que el Maestre emprendió desde su retiro en Europa, al observar algunos aspectos de la respuesta de América a su Mensaje y al evaluar, desde Europa, el tipo de camino que en un comienzo estaba tomando la G.F.U. (19).

Es decir, tanto el enfoque, los métodos de análisis y los conceptos vertidos en el libro “El Retiro del Maestre” como el propio Reajustamiento de la Obra del Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, la G.F.U., emprendida por El mismo a partir de 1956, constituyen actos epistemológicos, porque señalan cambios fundamentales para la comprensión histórica y sociológica de esa etapa fundamental del Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, así como para el análisis de una de las grandes organizaciones creadas por El para la Reeducación de la Humanidad.

Quizá no estuvimos equivocados cuando hace algunos años, el propio Dr. David Ferriz Olivares, en una entrevista personal realizada en Lima-Perú, me preguntó: ¿Qué le parece la obra “El Retiro del Maestre”?, atine a responderle que me parecía pertinente recomendar su lectura a toda persona que por primera vez se aproximara al Pensamiento del Dr. Serge Raynaud de la Ferrière o a la institución creada por El a partir de 1948, a fin de tener una visión exacta de su Obra y su Mensaje, enriquecida con la visión epistemológica de su autor.

NOTAS
(1) Ferriz Olivares, David. Yo Realicé a Dios a Través de las Matemáticas, p. 59
(2) Bonilla Pardo, José Vicente. Lic. En Biología, Master D.E.A en Historia y Filosofía de las Ciencias. Universidad el Bosque, Colombia. Revista. Colombiana de Filosofía de la Ciencia, Vol. 4, números 8 y 9, pág. 203-227. Convergencias y Desplazamientos Disciplinares en el redescubrimiento científico: el caso Mc Clintock en Biología.
(3) Aguilera García, Luis Orlando, Profesor Titular de la Universidad de Olguín, Oscar Lucero Moya. Cuba.
(4) Ferriz Olivares, David. Yo Realicé a Dios a Través de las Matemáticas, p. 73
(5) Ferriz Olivares, David, La Supremacía de la Jñana Yoga en la Era del Saber, p. 154
(6) Aguilera García, Luis Orlando. Universidad de Olguín, Oscar Lucero Moya, Cuba.
(7) Schuster Félix Gustavo. Explicación y Predicción. La Validez del Conocimiento en Ciencias Sociales. Biblioteca de Ciencias Sociales. CLACSO, Buenos Aires, Enero 2005.
(8) Ibid.
(9) Ferriz Olivares, David. Yo Realice a Dios a través de las Matemáticas, p. 73
(10) Ibid. p.69
(11) Ibid, p.69
(12) Ibid. p.60-61
(13) Ibid, p.61
(14) Raynaud de la Ferriere, Serge, Grandes Mensajes, p. 414. Edit. Diana.
(15) Raynaud de la Ferriere, Serge. Propósitos Psicológicos Tomo XXXII, p.27, Edit. Meyerber, Niza.
(16) Ferriz Olivares, David, El Retiro del Maestre, Editorial Diana, p. 280
(17) Ibid, p.278
(18) Ibid, p.278
(19) Ibid. p.278

domingo, 5 de agosto de 2007

Hacia una ética viviente

Este artículo fue publicado en forma de comentario a la Conferencia de Bernardo Klisberg, un destacado Maestro y promotor de una nueva cultura en el seno de las instituciones públicas de América Latina.

Es indispensable ver el video de dicha conferencia que se encuentra bajo el título "Administración Pública y sus Desafíos Éticos" en el Blog de un apreciado compañero y excelente profesor universitario, el Lic. Ronald Maraví, cuya dirección electrónica es: http://ronaldmaravi.blogspot.com/

En aquella oportunidad, comentando la conferencia de Bernardo Klisberg dijimos por nuestra parte lo siguiente:

Se trata de una conferencia brillante e indispensable para comprender la dimensión ética de la economía y las acciones gubernamentales en la América Latina contemporánea.

Klisberg evidencia con claridad los desafíos éticos que tenemos en nuestro continente, señala los hechos que a todas luces son la expresión de una distorsión de los principios sociales más elementales y hace entrever los cambios que necesitamos realizar en nuestros países para devolver el perfil humano a nuestras sociedades.

No obstante, en mi opinión, no es solamente una cuestión de buenas prácticas gubernamentales y de políticas sociales aplicadas desde arriba, hay necesidad de afrontar los modos de vida de nuestras sociedades desde sus bases más elementales, la familia, ya que ellas reproducen propuestas y modelos de vida completamente contrarias a una cultura de VIDA que comprende entre otras una cultura de equidad.

Hay que crear un movimiento colectivo de conciencia social, una cultura de convivencia, de cooperación, de aprendizaje, de comprensión, de acercamiento, la práctica de una ética vitalizante y ecológica en todos los niveles y áreas de la actividad humana.

No es suficiente una humanización de la economía, sino de una re-vitalización del propio ser humano que ha perdido el perfil verdaderamente trascendente de su naturaleza física, psicológica, espiritual y social. De manera que el estado actual del ser humano no es precisamente un buen referente para devolverle el perfil humano a nuestras sociedades.

Es necesario, por tanto, abordar el estudio, la comprensión y la práctica de vida con un sentido epistemológico, es decir, desde las células familiares hasta los niveles gubernamentales, tomando en cuenta todos los factores causales o asociados. Ello requiere afrontar un largo proceso de cambio social, iniciando por la educación y reeducación de nuestros pueblos.

En América Latina hemos huido de los procesos de transformación a largo plazo y hemos cedido a la tentación de medidas paliativas, populistas o de corto plazo.

Por otro lado, vivir es un derecho, pero bien vivir es una responsabilidad. Asistimos a una época de la humanidad en la cual determinadas sociedades intentan “vivir bien” mientras grandes mayorías apenas superviven en la miseria, pero ninguna de las dos logra comprender el verdadero sentido de la vida, que les permita vivir sabiamente tanto individual como colectivamente. Y no es precisamente en la economía que se encuentran las soluciones, ella es simplemente una consecuencia.

Por su parte, la universidad tiene que dejar de ser un instrumento de mercado para convertirse en un auténtico centro de Saber. Es indispensable dejar de enfatizar el sentido profesionalizante y competitivo en el que se encuentra inmerso y devolverse el sentido de búsqueda auténtica del saber por el Saber mismo. Sentar las bases de una ciencia para la comprensión (1) y no una ciencia guiada por el espíritu utilitarista y mercantilista.

La ética puede enseñarse, pero no es suficiente, la ética necesita vivirse, no es solamente una cuestión de conocimiento, sino de compromiso vital con los más elevados principios, ser ético es ir más allá de los conceptos por muy buenos que sean.

Tampoco es suficiente darle a la ética un sentido transversal en los programas de estudio, se debería constituir, a fuerza de práctica, en la trama misma sobre el cual se construye, educa, forma e investiga, es decir, debe ser un principio social fundamental tanto en el aula, en las relaciones profesor-estudiante, en las oficinas administrativas, en las relaciones intrauniversitarias o extrauniversitarias, es decir, la base misma sobre el cual podemos construir una nueva sociedad.

Como todo acto humano implica por sí mismo una dimensión ética, se trata entonces de vivir éticamente en todo momento, espacio social y natural, sin claudicar.

El Quien, el para qué y el Cuando de Hillel el Sabio, al que hace alusión Bernardo Klisberg, es absolutamente vigente en América Latina y el Mundo de hoy.

Posteriormente, el profesor Ronald Maraví, me hizo una interesante pregunta que decía aproximadamente lo siguiente:

¿Qué estamos haciendo para que -desde la familia- las cosas comiencen a cambiar? ¿Cómo se ingresa a una familia para motivar el cambio? ¿Serán los medios de comunicación la mejor herramienta, a pesar de que son ellos los que con sus contenidos reproducen las posturas morales que censuramos? ¿Será a través de la escuela, a pesar de la calidad de los maestros?. En una sociedad en donde la conducta ética no solo no es valorada sino que -peor aún- es motivo de escarnio; las organizaciones más importantes están impregnadas de corrupción.


Al respecto, diremos solamente, apoyándonos en el Pensamiento de los Doctores Serge Raynaud de la Ferrière y David Ferriz Olivares, que la familia prefigura la sociedad y es en ella en la que debemos empezar para reestablecer los principios que regirán la sociedad del futuro.

Es decir, la preservación de la vida, la protección del medio ambiente, la equidad, la paz entendida como el respeto al derecho ajeno, la cooperación, “el respeto absoluto a la dignidad humana dentro de la diversidad de identidades".(2)

De igual modo, será necesario "la erradicación de la opresión sexista, la violencia, el egoísmo, la hipocresía en las relaciones familiares, la inversión de los valores morales y éticos, la primacía del lucro, la manipulación y el autoritarismo, la ideología machista, autocrática y autoritaria, la unilateralidad en la toma de decisiones”(3).

Instituir el respeto pluralista a las ideas (4), el sentido y valoración de la amistad, el diálogo como el medio más adecuado para el entendimiento, la valoración del ser más que el tener, el amor a la verdad, la obediencia dentro de la confianza, el respeto inspirado por la dignidad (5), entre otras grandes tareas.

¿Estamos preparados para una educación de esta naturaleza en el seno de nuestra propia familia?.

Si lo estamos, empecemos a educar bajo esos principios, aún sabiendo que la lucha será difícil, dadas las características de nuestro entorno social y el trabajo distorsionante de los medios de comunicación masivos que priorizan la competencia, el lucro desmedido, la violencia, la falta de equidad y otros patrones culturales heredados de una era anterior.

NOTAS
(1) David Ferriz Olivares, El Retiro del Maestre, pág. 191
(2) David Ferriz Olivares, La Supremacía de la Jñana en la Era del Saber, pág. 151
(3) Ibid.
(4) Ibid.
(5) Serge Raynaud de la Ferrière, Grandes Mensajes, pág.119-120

sábado, 4 de agosto de 2007

Danzando sobre la ignorancia


Nataraja
Representación de Shiva (El Pensamiento), tercera persona de la divinidad en la Escuela Sanscrita, y cuya tradición enseña que Brahma crea, Vishnú protege y Shiva destruye.

Observemos al Nataraja unos instantes y veamos lo que el símbolo expresa.

De acuerdo a algunas fuentes la raíz “nata” significa teatro y “raja”: realeza, de ahí la denominación de “Señor de la Danza”.

Se trata de un ser, que no es ni varón ni mujer (luce aretes, uno masculino y otro femenino) lo cual revela su naturaleza andrógina muy típica del dominio suprahumano abordadas desde el punto de vista psicológico por el destacado investigador suizo C.G. Jung.

Posee una mitra (corona) indicativa de su origen de nobleza y procedencia espiritual. Tiene cuatro brazos (ciertas iconografías lo representan con un número mayor de brazos) y todo el conjunto indica que dicho ser se encuentra en una actitud de dominio, de actividad y de intensa transformación en medio de la rueda de la vida. Algunos sostienen que es la más clara imagen de la actividad de Dios.

Tiene el dorso desnudo, señal de que se ha despojado de sus “vestiduras” o bien que ha tomado el espacio infinito como vestidura.

De su tronco se desprenden cuatro brazos, cuyas manos adoptan diferentes posturas o sujetan algunos elementos simbólicos.

La mano derecha posterior sujeta un tambor en forma de reloj de arena, que marca el ritmo de la creación, del sonido, de la voz, de la palabra, del verbo, de la enseñanza, del llamado y del tiempo. En la mano izquierda posterior sujeta una lengua de fuego (Agni), símbolo de que tiene la facultad de encender, purificar, aniquilar, destruir y renovar, es decir, de provocar la transmutación de estados de conciencia con base en el Pensamiento.

La mano anterior derecha parece presentar el mudra abhaya, estandarte de protección, señal del alejamiento de todo temor o miedo en el Sendero. La mano anterior izquierda señala el pie izquierdo que apunta a su vez en dirección de la rueda de fuego, "la senda de la salvación”, que no es sino el sendero del perfeccionamiento espiritual.

Rodeando la cintura se observa el cordón sagrado (Yajnopavita) que es símbolo de autoridad y superioridad, y curiosamente se encuentra suelto como volando al viento, lo cual indica que se trata de un ser que está despojado de toda formalidad y rigidez conceptual o dogmática, para llevar adelante su ideal bodhisattvico de asistencia a los seres sin limitaciones de raza, casta, religión, ideología, nivel socioeconómico, etc. es decir, con un sentido universal.

En fin, podemos observar también que está totalmente adornado de joyas, anillos y piedras preciosas en brazos, manos y piernas, los cuales ratifican las características de sus dominios, realizaciones y facultades en el plano espiritual.

Su cabellera adornada de serpientes denota claramente que se trata de un ser pleno de sabiduría, de previsión, de discernimiento y de prudencia, ya que la serpiente estuvo siempre asociado a la sabiduría en casi todas las culturas antiguas.

La danza

La figura en general representa una danza y como tal está asociado al ritmo, al movimiento, a la actividad, al trabajo, a la creación, a la energía desplegada, a la aplicación, a la expresión, al pensamiento en acción, lo cual implica por supuesto un completo dominio de la naturaleza física, psicológica, intelectual y espiritual de dicho Ser en medio de los demás seres, cumpliendo cabalmente el Arcano que dice: Ser por la Providencia de Dios, Luz, Movimiento, Creación (1)

La creación, es decir, la inspiración que proviene de la comprensión, la concretización sabia de un ideal. "La imperturbable libertad de movimientos y espontaneidad de aliento, en que el prana se vuelve Verbo..." (2) "...una realidad creativa que se desata y desarrolla pareciendo "haberse hecho por sí misma" en la fluida levedad de las modulaciones y la límpida pureza de la penetración del Verbo que se levanta en la transparencia del aire para el despertamiento de las conciencias y el dinamismo de una misión a cumplir" (3)

La danza de Shiva Nata-raja es un símbolo de la unidad y ritmo de la existencia. El proceso continuo y permanente de la creación y la destrucción del mundo, de los mundos, de nuestros mundos, del universo.

En enano de la ignorancia: Avarana

La pierna derecha del Nataraja denota la destrucción del mal (el demonio), ya que aplasta a un ser pequeño, un enano (Avarana), sobre el que se halla parado. De esta forma impide que la ignorancia, le necedad y las torpezas obstaculicen el "sendero de realización"

En occidente, nuestro concepto e imagen del demonio está fuertemente influido por la concepción cristiana, es decir, en el sentido de aquel ser mítico caracterizado por su astucia y malignidad.

Sin embargo, como todo es evolutivo y el cambio es permanente, asistimos hoy a una etapa de la humanidad caracterizada por el Saber, por la ciencia unida a la sabiduría y la prudencia, y ello implica que el concepto del mal (demonio) cobra ahora conceptos y valores diferentes a la época cristiana, reactualizando el concepto de demonio que existía hace algunos milenios en la India tradicional, es decir, el Avarana, el velo de la ignorancia, y cuya explicación antropológica y sociológica la encontramos de manera precisa en las obras del Dr. David Ferriz Olivares, quien dice:

"Ha sido por parte del mundo, simbolizado en la India por el Avarana, el enano de la ignorancia, que ante la imposibilidad de impugnar a la Jñana (el Saber) y a las diferentes características de su solidez pensante, ideológica y doctrinaria, han acudido al ataque a la reputación, a la psicología del rumor y al aniquilamiento, según la época.

“Esta dicho que (la Jñana) es la Vía en virtud de la cual el avarana (velo de la ignorancia) se encuentra alejado del Yoghi..."

"Es interesante indicar que desde su origen demás de 3000 años, la Escuela Sanscrita mencionaba al Avarana con el concepto del demonio de la ignorancia, que ahora en la Jñana de la Nueva Era del Saber viene a actualizarse como personaje mítico de la ignorancia, de la equivocación, de la incomprensión, del fanatismo, del dogmatismo y de la torpeza social".

"Deja de ser en el mundo moderno, el demonio de la era cristiana como personaje mítico de la inteligencia del mal, de la sagacidad, del Mefistófeles del Fausto. Es un poco el enano de la ignorancia, sobre el cual danza Shiva en la estatuilla del Nararaja danzante, con su círculo de focus de fuego sagrado."

Supremacía de la Jñana Yoga en la Era del Saber, 2da.edic. pág. 114



Queremos destacar aquí el aporte del Dr. David Ferriz Olivares cuando señala las expresiones tangibles de la ignorancia como el fanatismo, el dogmatismo, la equivocación, la incomprensión y lo que es más interesante aún,la torpeza social, ¿cuán alejados estamos de todo ello, especialmente en occidente?.

Cuidémonos que no sean nuestros demonios los que se expresen en actitudes de intolerancia y ataque a quienes no comprendemos, a las culturas que no hemos estudiado, a los mundos en los cuales no hemos vivido, visitado e investigado, y en general a los seres que no piensan, hablan, visten, oran, comen y viven como nosotros.

Es natural que en una edad regida por el saber y caracterizada por la comunicación, la amistad, el altruismo, la integración, la búsqueda colectiva, el trabajo en equipo, la explosión demográfica, la migración mundial y la interacción multicultural a nivel planetario, las relaciones humanas se intensifiquen y demanden diálogos,encuentros, amistades, convivencias culturales, filosóficas, ideológicas y religiosas.

Por tanto, el SABER, la investigación y la comprensión, propias del Pensamiento (Nataraja) son los que deben guiar nuestra vida cultural y social, por encima de la ignorancia, la equivocación, el fanatismo, el dogmatismo y la torpeza social.

NOTAS
(1) Serge Raynaud de la Ferriere. Grandes Mensajes, pág. 337, Edit. Diana.
(2) David Ferriz Olivares, El Retiro del Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferriere. Edit. Diana, pág.315
(3) Ibid, pág. 315

lunes, 30 de julio de 2007

Naguib Mahfuz: Jardin de Infancia

Hace algún tiempo recibí la comunicación de una amiga con un hermoso cuento del gran escritor egipcio Naguib Mahfuz (Premio Nobel de Literatura y de reciente desaparición), que quisiera compartir con quienes leen estas páginas, cuyo objetivo es promover una síntesis cultural de ciencia, arte, filosofía y didáctica, con un sentido de trascendencia para el desarrollo integral del ser humano.

Se trata de un cuento sencillo y magistral a la vez, que pone en cuestión nuestros conceptos de Dios, de lo sagrado, de religión y sobre todo de los límites artificiales que hemos puesto entre los hombres por causa de nuestras confesiones y que una niña cuestiona inocentemente con razonamientos que no encuentran respuestas satisfactorias de su padre y probablemente tampoco encontrarían en nuestras instituciones educativas y religiosas.

He aquí el cuento:

JARDIN DE INFANCIA

Papá...
-¿Qué?
-Yo y mi amiga Nadia siempre estamos juntas.
-Claro, mujer, porque es tu amiga.
-En clase... en el recreo... a la hora de comer...
-Estupendo... es una niña buena y juiciosa.
-Pero en la hora de religión yo voy a una clase y ella a otra.
Miró a la madre y vio que sonreía, ocupada en bordar un mantel. Y dijo, sonriendo también:
-Sí... pero sólo en la clase de religión...
-¿Y por qué, papá?
-Porque tú eres de una religión y ella de otra.
-Pero, ¿por qué, papá?
-Porque tú eres musulmana y ella cristiana.
-¿Y por qué, papá?
-Eres aún muy pequeña, ya lo comprenderás...
-No, ¡soy mayor!
-No, eres pequeña, cariñito...
-¿Y por qué soy musulmana?
Debía ser comprensivo y delicado: no faltar a los preceptos de la pedagogía moderna a la primera dificultad. Contestó:
-Porque papá es musulmán... mamá es musulmana...
-¿Y Nadia?
-Porque su papá es cristiano y su mamá también...
-¿Porque su papá lleva gafas?
-No... Las gafas no tienen nada que ver. Es porque su abuelo también era cristiano y...
Siguió con la cadena de antepasados hasta aburrirse. Trató de cambiar el tema pero la niña preguntó:
-¿Cuál es mejor?
Dudó un momento antes de contestar:
-Las dos...
-¡Pero yo quiero saber cuál es mejor!
-Es que las dos lo son.
-¿Y por qué no me hago cristiana para estar siempre con Nadia?
-No, cariñito, es mejor que no. Hay que ser lo mismo que papá y que mamá...
-¿Y por qué?
Francamente: la pedagogía moderna es tiránica.
-¿Por qué no esperas a ser mayor?
-No ¡Ahora!
-Bien. Digamos que por gusto. A ella le gusta más una y tú prefieres la otra. Tú eres musulmana y ella tiene otro gusto. Por eso tienes que seguir siendo musulmana.
-¿Nadia tiene mal gusto?
Dios confunda a ti y a Nadia. Había metido la pata a pesar de las precauciones. Se lanzó sin piedad al cuello de una botella.
-Sobre gustos no hay nada escrito. Lo único imprescindible es seguir siendo como papá y mamá...
-¿Puedo decirle que ella tiene mal gusto y yo no?
Salió al paso:
-Las dos son buenas: tanto el Islam como el Cristianismo adoran a Dios.
-¿Y por qué yo lo adoro en una habitación y ella en otra?
-Porque ella lo adora de una manera y tú de otra.
-¿Y cuál es la diferencia, papá?
-Ya lo estudiarás el año que viene o el otro. Por el momento confórmate con saber que Islam y Cristianismo adoran a Dios.
-¿Y quién es Dios, papá?
Se detuvo, reflexionó un segundo y preguntó, extremando las precauciones:
-¿Qué les ha dicho Abla?
-Lee la azora y nos enseña a rezar, pero yo no sé. ¿Quién es Dios, papá?
Se quedó pensando con sonrisa torcida. Luego:
-Es el Creador del mundo.
-¿De todo?
-De todo.
-¿Qué quiere decir Creador, papá?
-Quiere decir que lo ha hecho todo.
-¿Cómo, papá?
-Con su Sumo poder.
-¿Y dónde vive?
-En todo el mundo.
-¿Y antes del mundo?
-Arriba...
-¿En el cielo?
-Sí...
-Quiero verlo.
-No se puede.
-¿Ni en la televisión?
-No.
-¿Y no lo ha visto nadie?
-Nadie.
-¿Y por qué sabes que está arriba?
-Porque sí.
-¿Quién adivinó que estaba arriba?
-Los profetas.
-¿Los profetas?
-Sí, como nuestro señor Mahoma.
-¿Y cómo, papá?
-Por una gracia especial.
-¿Tenía los ojos muy grandes?
-Sí.
-¿Y por qué, papá?
-Porque Dios lo creó así.
-¿Y por qué, papá?
Contestó tratando de no perder la paciencia:
-Porque puede hacer lo que quiere...
-¿Y cómo dices que es?
-Muy grande, muy fuerte, todo lo puede...
-¿Como tú, papá?
Contestó disimulando una sonrisa:
-Es incomparable.
-¿Y por qué vive arriba?
-Porque en la tierra no cabe, pero lo ve todo.
Se distrajo un momento, pero volvió:
-Pues Nadia me ha dicho que vivió en la tierra.
-No es eso; es que lo ve todo como si viviese en todas partes.
-Y también me ha dicho que la gente lo mató.
-No, está vivo, no ha muerto.
-Pues Nadia me ha dicho que lo mataron.
-Qué va, cariñito, creyeron que lo habían matado pero estaba vivo.
-¿El abuelo también está vivo?
-No, el abuelo murió.
-¿Lo han matado?
-No, se murió.
-¿Cómo?
-Se puso enfermo y se murió.
-Entonces ¿mi hermana va a morirse?
Frunció las cejas y contestó advirtiendo un movimiento de reproche del lado de la madre:
-Ni mucho menos, ella se curará si Dios quiere...
-¿Por qué se murió entonces el abuelo?
-Porque cuando se puso enfermo era ya mayor.
-¡Pues tú eres mayor, has estado enfermo y no te has muerto!
La madre lo miró regañona. Luego pasó la vista de uno a otro azorada. Él dijo:
-Nos morimos cuando Dios lo dispone.
-¿Y por qué dispone Dios que nos muramos?
-Porque es libre de hacer lo que quiere.
-¿Es bonito morirse?
-Qué va, mi vida.
-¿Y por qué Dios quiere una cosa que no es bonita?
-Todo lo que Dios quiere para nosotros es bueno.
-Pero tú acabas de decir que no lo es.
-Me he equivocado, querida.
-¿Y por qué mamá se ha enfadado cuando he dicho que por qué no te habías muerto?
-Porque todavía no es la voluntad de Dios que yo muera.
-¿Y por qué no, papá?
-Porque Él nos ha puesto aquí y Él nos lleva.
-¿Y por qué, papá?
-Para que hagamos cosas buenas aquí antes de irnos.
-¿Y por qué no nos quedamos siempre?
-Porque si nos quedásemos no habría sitio para todos en la tierra.
-¿Y dejamos las cosas buenas?
-Sí, por otras mucho mejores.
-¿Dónde están?
-Arriba.
-¿Con Dios?
-Sí.
-¿Y lo veremos?
-Sí.
-¿Y eso es bonito?
-Claro.
-Entonces, ¡vámonos!
-Pero aún no hemos hecho cosas buenas.
-¿El abuelo las había hecho?
-Sí.
-¿Cuáles?
-Construir una casa, plantar un jardín...
-¿Y qué había hecho el primo Totó?
Por un momento se puso sombrío. Echó a la madre furtivamente una mirada desvalida, luego contestó:
-Él también había construido una casa, aunque pequeña, antes de irse...
-Pues Lulú el vecino me pega y nunca hace cosas buenas...
-Es que él ha nacido anormal.
-¿Y cuándo va a morirse?
-Cuando Dios quiera.
-¿Aunque no haga cosas buenas?
-Todos tenemos que morir. Los que hacen cosas buenas se van con Dios y los que hacen cosas malas se van al infierno.
Suspiró y se quedó callada. El padre se sintió materialmente aliviado. No sabía si lo había hecho bien o si se había equivocado. Aquel torrente de preguntas había removido interrogaciones sedimentadas en lo más hondo de sí. Pero la incansable criatura gritó:
-¡Yo quiero estar siempre con Nadia!
La miró inquisitivo y ella declaró:
-¡En la clase de religión también!
Se rió estrepitosamente, la madre también rió, él dijo bostezando:
-Nunca imaginé que fuera posible discutir estas cuestiones a semejante nivel...
Habló la mujer:
-Llegará el día en que la niña crezca y puedas razonarle las verdades.
Se volvió para comprobar si aquellas palabras eran sinceras o irónicas y la encontró enfrascada en el bordado.
FIN

sábado, 28 de julio de 2007

Peregrinos de la Kaaba

¿Cual es el sentido de toda búsqueda de perfeccionamiento?, ¿hacia dónde se dirigen nuestros afanes de realización científica, artística, filosófica, religiosa o mística?,¿Qué es lo que busca el hombre al perfeccionar sus conocimientos, sus métodos y su propio ser?.

Una de las experiencias por demás interesante es aquella que realiza el místico musulmán alrededor de la Kaaba (1). Según dice la tradición, un verdadero musulmán debe, al menos una vez en su vida, haber viajado a la Meca y girado 7 veces alrededor de aquella piedra negra que se encuentra engarzada desde los tiempos de Abraham.

Sin embargo, esta experiencia no deja de ser un símbolo de algo más profundo y trascendente; ese peregrinaje, esa circunvalación, simboliza la constante búsqueda de nuestra esencia espiritual, el anhelo de reencuentro con Dios en lo más profundo de nosotros mismos, la aspiración mística por excelencia, la búsqueda de esa unión simpatética (2) entre Dios y su servidor, unidad del ser en el Ser.

Para comprender ello, tomemos una de las citas más reveladoras de la Obra del Dr. Serge Raynaud de la Ferriere respecto a la Kaaba, la cual nos permite ahondar el significado profundo del peregrinaje y las circunvalaciones alrededor de ella.

“La Piedra Negra (encastrada en el Templo material de la Ka’aba, en la Mekka) es la designación del “Polo místico” y de cada manifestación del Polo. El intérprete del impenetrable, el hermeneuta del Templo, es pues el Polo (Qotb) es decir aun el Espíritu-Santo (Rûh al Qods), el espíritu mohamádico (Rûh mohammadi), identificado también a veces al Angel Gabriel, lo que desvela así el secreto de las revelaciones proféticas, puesto que si el místico visualiza una persona proyectando en ella los altos conocimientos que él no había podido alcanzar, es de su propia hecceidad eterna, su Polo celeste, su “Angel” que él tiene así la visión.

El Templo convirtiéndose viviente y transparente, entrega el secreto que él encerraba, esa "forma de Dios" que es el SI o más bien el Alter Ego divino del místico. Y el desenvolvimiento es este: el período de circunvalación alrededor del Templo toma fin, juntos los dos "compañeros" penetran en el Templo.

¿Cómo traducir aquello que pueden decirse uno al otro, dos seres que son uno el otro: El "Angel" que es el "mi" divino y su otro "mi" MISIONADO sobre tierra, cuando ellos se unen en el mundo de la "Presencia Imaginativa"?.

La narración que hace el visionario a su confidente y sobre su orden, es la narración de su "Busqueda"...Esa "Busqueda" es aquello que representan las circunvalaciones alrededor del Templo del "corazón", es decir alrededor del misterio de la Esencia divina.

Pero el visionario no es más el yo solitario, librado a su única dimensión terrestre frente a la divinidad inaccesible, puesto que encontrando el ser en quien esta ES su compañero, él se conoce a sí mismo como siendo el secreto de esa divinidad y puesto que es su "pareja" sus todos - los dos - juntos, quien cumple el procesional circular: SIETE veces los SIETE Atributos divinos de perfección del cual está investido sucesivamente el místico.

El ritual se convierte entonces como el paroxismo de esa "Plegaria de Dios" que es la teofanía misma, es decir, la revelación del Ser Divino a un ser bajo la Forma en la cual él se revela a sí mismo en ese ser y eo ipso en el cual él revela ese ser a sí mismo.

Uno no encuentra, uno no vé la Esencia divina, es que ella misma es el Templo, el misterio del corazón donde penetra el místico cuando habiendo realizado la plenitud microcósmica del Hombre Perfecto, el encuentra la "Forma de Dios", que es aquella de "su Angel", es decir la teofanía constitutiva de su ser.

Uno no vé la luz, ella es aquello que hace ver y aquello que se hace ver por la Forma en la cual ella transparece.

El "Templo" es el lugar de la teofanía, el "corazón" donde se constituye el diálogo del Amante y del Amado y es por ello que ese diálogo es la Plegaria de Dios.

(Propósitos Psicológicos Tomo XXX, pág. 4-5)


Afirmaciones profundamente reveladoras; ¿cómo queda la teología frente a esto?. Si se retira (desvela) el secreto de las revelaciones proféticas como se acaba de hacer, ¿cómo debemos pensar y obrar respecto a nuestra experiencia mística en adelante?

Queda claro que no es el desplazamiento material la única ni la más importante experiencia a realizar, sino el desplazamiento espiritual, esa búsqueda y aspiración permanente hacia nuestro polo místico, hacia nuestra naturaleza recóndita y elevada, a la que teológicamente se le ha denominado a veces, tanto en el mundo islámico como cristiano, el “Angel Gabriel”, aquel de la anunciación y de la revelación profética.

Es interesante la alusión que hace el Dr. Serge R. de la Ferriere cuando dice: el “Interprete del impenetrable” y el “Hermeneuta del templo”, ¿Se refiere acaso a la razón en contemplación?, o ¿es la conciencia del místico la que guía en esa búsqueda misteriosa de Dios?.

Evidentemente, se trata de una experiencia que implica la participación de nuestras facultades superiores, las cuales se encuentran más allá de nuestro razonamiento lógico-causal, en las cumbres de nuestro propio ser, entre los límites de lo humano y suprahumano, y donde la intuición penetra hasta permitirnos percibir nuestra individualidad eterna.

Una experiencia auténticamente mística y reveladora de nuestra dimensión divina y nuestra dimensión terrestre.

Esas siete circunvalaciones que corresponden a los “siete atributos de perfección del cual está investido sucesivamente el místico” son también equivalentes al desarrollo de los siete chakras principales en la Yoga.

domingo, 22 de julio de 2007

Prospectivas Humanísticas para la Formación Científica Universitaria (II)


¿Cuáles son las prospectivas y visión de futuro en el campo de las ciencias y la formación científica en particular?, ¿Cuáles son los escenarios futuros y los retos que afrontará la formación científica universitaria?, ¿Cuáles son los futuros probables y deseados en materia de desarrollo científico y formación científica universitaria?, ¿Cuáles serían los escenarios científicos, tecnológicos, económicos y culturales en las sociedades de mañana?.

De acuerdo a los doctores Serge Raynaud de la Ferriere y David Ferriz Olivares, investigadores con visión prospectiva científico-humanística, la sociedad de los próximos decenios se caracterizará por ser una sociedad compleja e interactiva, solidaria y equitativa, integrada al ambiente ecológico, menos contaminante y más previsiva, en la que coexistirán hombres dinámicos, vertiginosos, universales, con pleno dominio de los métodos de autorrealización ontológica, de la dialéctica, de la teorética, del discurrir del pensamiento y de la misma ciencia, aplicadas alternada y simultáneamente a todos los campos del saber. En una palabra hombres con visión de conjunto y concepciones de síntesis.

Los siguientes cuadros comparan los enfoques tradicionales de la práctica y enseñanza de las ciencias (aún vigentes en muchas universidades), con los nuevos enfoques prospectivos realizados por estos dos destacados investigadores, cuyos pensamientos cobran cada vez mayor vigencia entre nuestras organizaciones académicas y científicas. Dichas propuestas fueron extraídas de la vasta y prolífica literatura científico-humanística escrita por ambos y cuyo estudio y aplicación constituyen aportes decisivos para una nueva conceptuación y diseño de las políticas, planes, objetivos, programas, métodos y estructuras científicas en nuestras universidades.

Evidentemente, cada una de estas prospectivas pueden despertar muchísimas interrogantes y controversias, pero es innegable que constituyen parte de ese “futuro deseado” al que aspiramos todos y cuya aplicación y desarrollo constituyen verdaderos retos para las comunidades científicas y universitarias de nuestros países, por lo cual se requerirá de un análisis profundo y detallado de cada una de ellas.

Considerando tales prospectivas:

  • ¿Cómo deberían ser en el futuro las universidades, los centros educativos, las familias, los centros laborales, las organizaciones no gubernamentales, etc., para propiciar una formación y un ambiente científico acorde a las nuevas prospectivas científico-humanísticas?.
  • ¿Cual debería ser el ambiente científico en el cual se desarrollarán los nuevos ciudadanos, jóvenes, estudiantes, miembros de una universidad, organización, empresa, comunidad o institución no gubernamental?
  • ¿Que características investigadoras deberán reunir los profesores y educadores de los diferentes niveles educativos y especialmente de los niveles superiores y universitarios?
  • ¿Cuales serían los programas, contenidos, sílabos, métodos y sistemas de formación a partir de estas consideraciones?
  • ¿Cómo emprender el desarrollo de nuevas tecnologías y productos en armonía con el medio ambiente?
  • ¿Cómo aplicar los métodos de formación-aprendizaje para propiciar un desarrollo científico-integral, con plena conciencia social, capacidad creativa e innovadora?.
  • ¿Cómo disminuir la brecha científica entre países desarrollados y países en desarrollo?
  • ¿Qué debemos hacer para fortalecer nuestros Sistemas Nacionales de Ciencia y Tecnología e Institutos Universitarios de Investigación?
  • ¿Qué debemos hacer para formar el espíritu científico de nuestros estudiantes, así como su sentido holístico, humanístico y ecológico?
  • ¿Cómo Incorporar y desarrollar la ciencia en los sectores productivos y de servicios de mediana y pequeña envergadura?
  • ¿Cómo extender y hacer posible la función social y humanística de la ciencia?
  • ¿Cómo efectuar un control ético y humanístico de la ciencia entre los gobiernos y las grandes organizaciones?.

    Notas
    [9] Los enfoques prospectivos que aparecen en esta columna, están basados en el Pensamiento de estos dos destacados Investigadores (Dr. Serge Raynaud de la Ferriere y Dr. David Ferriz Olivares), los cuales pueden verificarse en sus obras escritas. No obstante, en los casos en que se ha efectuado una trascripción literal de textos, se ha entrecomillado y citado la fuente.
    [10] Ferriz Olivares, David. Teoría Científica de la Cosmobiología, Acta de Ciencias I, Edic. Perú, 1974, pág. 70; Raynaud de la Ferriere, Serge. Sus Circulares, Tomo III, 2da. Edición, Lima Perú, 1975. pág. 290
    [11] Ferriz Olivares. David. Por el Sendero del Saber.2da. Edic. 1984. pág. 29
    [12] Ferriz Olivares, David, El Retiro del Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferriere, Tomo I. Edit. Diana. 1985, pág. 191
    [13] Raynaud de la Ferriere, Serge. Una Matesis de Psicología, Edit. Diana. México, pág. 75.
    [14] Ibid. Pág. 191.
    [15] Ferriz Olivares. David. Teoría Científica de la Cosmobiología. Acta de Ciencias I, 1975. pág. 61
    [16] Raynaud de la Ferriere, Serge. Propósitos Psicológicos. Vol. I, 2da. Edic. Perú. 1966, pág. 65
    [17] Raynaud de la Ferriere, Serge. Propósitos Psicológicos Volumen II, 2da. Edic. Perú 1975. pág. 151.
    [18] Raynaud de la Ferriere, Serge. Grandes Mensajes, pag. 120, Edit. Diana.
    [19] Ferriz Olivares, David. Por el Sendero del Saber. 2da. Edic. pág- 55
    [20] Ferriz Olivares, David, El Retiro del Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferriere, Edit. Diana, 1985, pág. 192.

viernes, 13 de julio de 2007

Prospectivas Humanísticas para la Formación Científica Universitaria: Construir el presente partiendo del Futuro ( I )

¿Cuales son las prospectivas científico humanísticas que merecerán una mayor atención y profundización de las universidades latinoamericanas en los próximos decenios?.

Los miembros de las comunidades científicas y universitarias deben estar premunidos de algunas de las más interesantes propuestas científicas que investigadores de avanzada formularon durante la segunda mitad del siglo XX, que por falta de una mayor difusión, no fueron aún suficientemente abordadas y aplicadas en muchos de nuestros países, pero cuya proyección de ideales sobrepasa los albores del siglo XXI.

Se trata de propuestas científicas de carácter holístico, multidisciplinario, sintético y profundamente humanístico formuladas por destacados investigadores que son materia de análisis y comentario en el presente artículo.

La segunda mitad del siglo XX, fue una época de profundas transformaciones científicas, tecnológicas y sociales, pero al mismo tiempo, del surgimiento de propuestas científico-humanísticas que seguramente demandarán una mayor profundización y estudio en los próximos decenios. Tal es el caso de las propuestas realizadas por Berger, Ferriz, Ferriere, Eistein, Huxley, Bachelard, Newman, Piaget, Wiener y otros científicos e investigadores humanistas de avanzada. Nos ocuparemos esta vez de los tres primeros.

Gastón Berger (1896-1960), citado por el destacado Epistemólogo Dr. David Ferriz Olivares (1921-1992) afirmaba que “la prospectiva es aquella actitud que consiste en construir el presente partiendo del futuro, en vez de considerarlo como una secreción del pasado; la prospectiva tiende a regular nuestras acciones por el futuro, a hacer depender los actos de sus consecuencias, a aumentar la correlación entre el presente de nuestras percepciones y el futuro de nuestros proyectos, en un mundo que ha ensanchado su campo de visión del futuro mediante la estadística y las máquinas aptas para manipular la complejidad.”. (1)

Es interesante, tomar en cuenta ese concepto totalmente renovador de “construir el presente partiendo del futuro”, ya que invierte totalmente los sistemas de pensamiento tradicional que propugnan construir el futuro a partir del pasado, realizar el pronóstico a partir del diagnóstico y deducir las consecuencias a partir de las causas. “La aparición de este concepto muestra bien a las claras que vivimos una nueva racionalidad que ve configurarse sistemas de pensamiento inéditos...” (2)

Velocidades vertiginosas: huida hacia el futuro

Vivimos un mundo a velocidades vertiginosas en donde los cambios se producen cada segundo y en los cuales surgen nuevas propuestas y soluciones para algo que ayer u hoy no sabíamos cómo resolverlo. El Dr. David Ferriz Olivares señala: “...nuestros cuadros ideológicos, nuestras perspectivas, nuestro entorno material, y el mismo “campo de los posibles”, cambian muy de prisa: lo que era verdad ayer ya no lo es hoy, y lo será mucho menos mañana. Asistimos a una “huida hacia el futuro” de nuestra civilización, que aplaza las dificultades para el mañana en espera de que se resolverán; cualquier método de acción no pasa ya de ser una especulación sobre el futuro. Nos hallamos, pues, en una situación nueva, donde lo que va a ser no es ya la secreción normal y necesaria de lo que es, donde la solución de mañana no es la solución de hoy, y donde el hombre activo ya no puede contentarse con la tradición, ni con las informaciones recibidas del presente y de su propia experiencia, sino de una nueva era.” (3)

Sin embargo, no es que el pasado no requiera ser examinado a la luz de la ciencias modernas, no se trata de sustituir el pasado y presente por el futuro, de lo que se trata es de tener una nueva visión del espacio tiempo. Es un poco a la manera de algunos métodos psicológicos modernos cuando describen la experiencia de los líderes transformacionales, cuya visión de futuro es sumamente clara y definida, que les permite orientar las acciones del presente en un continuo de tiempo y espacio que escapa al hombre común. A este respecto sería interesante revisar algunas de las reflexiones de Dyer en su magnífica obra “el Cielo es el Límite”. (4)

“De hecho, la prospectiva no agota el futuro; al contrario, posee una función abierta; es un antifatalismo que no puede ni quiere sustituir el paso del pasado por una opresión del futuro; y la determinación de los actos por sus consecuencias en vez de sus antecedentes, no estorba en nada la riqueza de lo que será. Este es un hecho trascendente. Cuando cada hombre reciba una educación que le permita dominar los problemas que debe estudiar (fijar los programas, tomar decisiones), esto supone un inmenso trabajo de integración en nuestra cultura, es decir, en nuestro lenguaje, de la actividad y del pensamiento técnico, profundamente ignorados y hasta menospreciados por el humanismo tradicional”. (5)


Lucha por la vanguardia tecnológica y humanística


La prospectiva surgió como una disciplina derivada de los sistemas de planeamiento y previsión, así como de los nuevos modelos estadísticos y la necesidad de contar con una visión a largo plazo que permitiera a las organizaciones entrever el desarrollo futuro, la probabilidad de ocurrencia de determinados hechos que afecten o condicionen su desarrollo, frente a los cuales requerían estar mejor preparados.

La segunda mitad del siglo XX fue escenario del nacimiento y desarrollo de las más interesantes propuestas en materia de prospectiva tecnológica y humanística. Países como Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, España, Japón, Estados Unidos, formaron comisiones y organizaciones estatales y privadas para el estudio y análisis de las prospectivas en todos los campos y áreas de interés nacional o privado. Los resultados fueron más que satisfactorios, varios de estos países lograron tener una visión aproximada de los escenarios futuros con un alcance temporal de 5, 10 ó 15 años, los cuales supieron aprovecharlos exitosamente.

Surgieron una serie de métodos prospectivos, entre los cuales podemos destacar el Modelo Bayesiano, la Técnica Delphi, la Técnica de las Matrices de Impacto Cruzado, la Técnica de AHP, el Análisis Morfológico, los Arboles de Relevancia, y últimamente los modelos informáticos factoriales que permiten analizar una gran cantidad de datos y formular aproximaciones interesantes para prever escenarios futuros.


Prospectivas científicas diversificadas


Sin embargo, la prospectiva no solamente constituye una visión general del desarrollo de la sociedad, sino también una visión específica en determinadas áreas de la realidad. Así por ejemplo: para la cibernética es fundamental contar con una prospectiva de desarrollo que prevea un escenario futuro en los próximos 15 ó 20 años, que le permita orientar su desarrollo y sus aplicaciones en los viajes espaciales, el transporte, la industria, el mundo financiero, etc. La geología viene reformulando sus métodos de trabajo a fin de intentar la previsión de catástrofes o terremotos con márgenes de tiempo suficientes para tomar medidas de previsión social. La medicina viene haciendo su parte, tanto desde el punto de vista de la salud pública en donde ha encontrado su mayor aplicación, como en algunas áreas médicas especializadas. La Biología, área en el cual tuvimos los mayores asombros científicos durante los últimos 10 años, continúa efectuando investigaciones, premunida de una visión prospectiva de mayor alcance.

No obstante, la prospectiva no es exclusiva de las ciencias biológicas o tecnológicas; se ha extendido vigorosamente a las ciencias sociales, en las cuales se intenta prever escenarios futuros, cambios en el comportamiento general de la sociedad, los grupos sociales y las organizaciones empresariales. Tanto los gobiernos como los gerentes, líderes y directores de organizaciones son los más interesados en contar con una visión prospectiva de la realidad en sus respectivas áreas de acción para orientar el curso de sus organizaciones. La complejidad es mayor ya que vivimos en medio de un mundo cada vez más globalizado y de cambios constantes y vertiginosos.


Universidades y Prospectivas Científicas

Pero, ¿dónde se forman los que toman las grandes decisiones organizacionales?. La visión prospectiva de nuestros líderes y gestores no es algo que se adquiera solamente gracias a la experiencia y acción social o empresarial. En un mundo interactivo y cada vez más competitivo debemos reconocer que la Universidad juega un rol decisivo al formar profesionales con capacidades y competencias que son determinantes a la hora de tomar decisiones.

La Universidad juega roles y posee responsabilidades sociales importantísimos al formar a los profesionales, líderes y gestores del futuro. Sin embargo, para que esta formación no adolezca de una visión inmediatista y doméstica de la realidad, se deberá ofrecer una visión prospectiva y de largo plazo, que permita a los nuevos profesionales entrever diferentes alternativas y cursos de acción para resolver múltiples problemas, así como reconocer e interpretar movimientos emergentes y tendencias sociales, frente a los cuales deberán poseer una visión epistemológica, sistémica y holística de la realidad, de su propia organización, de la sociedad, del mundo, de la naturaleza y de la vida en general.

Notas
[1] Ferriz Olivares. David. “S. R. de la Ferriere, Su Pensamiento Primordial. Yo Realice a Dios a Través de las Matemáticas" pág. 40
[2] Ibid, pág. 41
[3] Ibid, pág, 41
[4] Dyer, Wayne. “El Cielo es el Límite”. Edic. Grijalbo S.A. 1981. pág. 131-133
[5] Ferriz Olivares, David. Op. Cit. pág. 42